Refranes, proverbios y otras paremias sobre ofensas

Quien se pica, ajos come

"Quien se pica, ajos come"

Este refrán, de uso común, critica a quien, en una conversación, se siente ofendido por algo, dando a entender que la persona ofendida está involucrada en ello.

Variantes:

  • Quien se pica, ajos come
  • El que se pica ajos come
  • Quien se pica, ajos ha comido
  • Quien se quema, ajos come
  • Quien se quema, ajos ha comido

Sinónimos:

  • Al que le pique, que se rasque

Manos blancas no ofenden

"Manos blancas no ofenden"

Este refrán da a entender que las ofensas de las mujeres no lastiman el honor de los hombres.

El origen de esta frase se remonta al nacimiento de la princesa Isabel, hija de Fernando VII, cuando la ley Sálica fue derogada con el objetivo de que la recién nacida pudiese ocupar algún día el trono Español. Sin embargo los partidarios del antiguo régimen consiguieron que el rey, gravemente enfermo, firmara un decreto restituyendo la ley. Este decreto no llegó a ver la luz pues cuando la infanta Doña Carlota, hermana de la reina, descubrió el complot, arrancó de las manos del ministro Don Francisco Tadeo Calomarde el documento en cuestión, rompiéndolo en pedazos y dando una sonora bofetada al ministro, quien se limitó a inclinarse y a pronunciar estas palabras que han pasado a la historia como proverbiales.

A todo aquel que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado

Jesús de Nazaret

"A todo aquel que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado"

San Lucas, 12.10

Jesús de Nazaret (8-2 a.C. - 29-36 d.C.), profeta y principal figura del cristianismo

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