Cuando una puerta se cierra, otra se abre

"Cuando una puerta se cierra, otra se abre"

Forma de consolar a quien sufre una desgracia, dando a entender que tras un lance desdichado suele seguir uno favorable o que, como dice otro refrán, "no hay mal que cien años dure".

Variantes:

  • Cuando una puerta se cierra, otra se abre
  • Cuando una puerta se cierra, ciento se abren
  • Donde una puerta se cierra, otra se abre
  • Donde una puerta se cierra, ciento se abre

Sinónimos:

  • No hay daño que no tenga apaño
  • No hay mal que por bien no venga
  • Por uno que se pierde, diez aparecen

Relaciones

  • No hay bien ni mal que cien años dure
Tipo de paremia: 
Referencia: 
No disponible

Comentarios

Imagen de Yoli

<p>Y así es como debemos encarar la vida, no pueden ser todo alegrías, ni pueden ser todo penas. Sé que es difícil llevarlo a la práctica cuando estás sufriendo un problema grave, pero si hay una forma de salir de él, hay que buscarla. Y si no la hay, tira todo y empieza de nuevo, no te queda otra</p>
Imagen de Mauro

<p>A mí no me parece un simple consuelo. En la práctica es así, uno tiene decisiones que pueden terminar bien y otras que pueden terminar mal en cualquier momento. De hecho, a veces, el que algo salga mal es lo que te abre la puerta a algo positivo. Por ejemplo, has quedado con tu novia para ir al cine pero, en el último momento, el coche no te arranca. Vale, pues gracias a eso puedes quedarte en casa y ver el partido de fútbol&nbsp;<span>:)</span></p>
Imagen de Rosa

<p>Es un bonito consuelo, de todas formas. Imagino que cada uno recurre a lo mejor que tiene para sobrellevar los malos momentos.</p>
Imagen de Paolo

<p>Esto es ley de vida. Se todas las puertas se cerrasen permanentemente, no podríamos habitar este mundo</p>